DE BAGATELAS Y VENTILADORES

No es fácil pretender ir de referente ético en lo que a la política se refiere. Se ha de contar con la evidencia de que le van a medir a uno hasta las costuras de los gayumbos. Una nimiedad, una bagatela, será sobredimensionada hasta lo insostenible.
No obstante, cuando se gobierna, hay que asumir que habrá oposición, más o menos agresiva pero oposición al fin y al cabo y no pueden atribuirse los actos de oposición a campañas de acoso y derribo.
Cuando se ha podido cometer un error, por nimio que éste sea, lo mejor es rectificar y aquí paz y después gloria.
Eso si se reconoce que ha habido error.
Si no se reconoce pues no hay nada que rectificar y se defiende el hecho sin ambages y sin amenazar con encender el ventilador de la porquería por muchas razones que uno tenga para hacerlo. Si hay que hacerlo se hace, pero no como defensa.
Que el desliz, de existir, sirve para que todo tipo de desaprensivo se regodee por la red para incidir en la injuria y en la infamia, también hay que asumirlo pero no se le debe dar la mínima importancia a lo que no la tiene. Eso no es política, es otra cosa que otros hemos sufrido también y que, si bien afecta a nivel personal, hay que dejar correr, como fluye la mierda por el alcantarillado o bien emprender las acciones legales que se consideren oportunas. Todos sabemos, con mayor o menor certeza, quienes se ocultan tras los apodos.
Ese tipo de plataformas de "trolls" enmascarados no es más que eso, un club de onanistas con pseudónimo, por mucho que se pretenda elevar a la categoría de medio de comunicación a algo que no lo es.
La política es otra cosa en la que debe primar el respeto y a las críticas y las discrepancias hay que responder con argumentos y no con pataletas.
Y bien cierto es que de las cantidades de las que se habla nada tienen que ver con las malversaciones y los latrocinios que recorrieron península y archipiélagos a lo largo de los años, pero en estos casos el tamaño no es lo que importa, y menos en los tiempos que corren. 

LAS SERVIDUMBRES Y LOS CARGOS

Nunca oculté mi ateísmo, más bien lo defendí, tanto aquí como en las redes sociales. Sé que mucha gente no estará de acuerdo conmigo, que incluso me recriminarían mi descreimiento, y bien pueden hacerlo pues para eso están los comentarios, tanto aquí, en el blog, como en las publicaciones que haga en las redes. Ahora bien; si por publicar mi opinión, mis ideas, mi forma de ver las cosas, gusten o no gusten al prójimo que las lea; me encuentro en el portal de mi casa una congregación de buenos ciudadanos, enarbolando velas y cánticos, dispuestos a convertirme a la verdadera fé, sea ésta cual fuere, es más que probable que alguno acabe sabiendo lo que se siente cuando es sodomizado por un cirio pascual.
También soy taurino, totalmente recriminable, por supuesto, y varias veces he dicho que intentaré obviar cualquier defensa de la tauromaquia ante un antitaurino pues, objetiva y moralmente, tengan más peso sus argumentos que los míos. Eso sí, no voy a esconderme ni privarme de decir que una verónica de José Tomás, por ejemplo, me emociona. Si por decir ésto, alguien se considera con derecho a increparme en la vía pública o en la puerta de mi domicilio cuando voy acompañado de los míos, no duden en que pueda acabar tirando de las artes de matar y alguno salga descabellado y listo para el arrastre.
Trabajo en lo que trabajo, trabajo comprometido dónde los haya, y por eso cobro, más mal que bien, pero cobro. Acepto las servidumbres del cargo. Como todo trabajo, el mío está sometido a la crítica de los afectados, incluso aceptando que más que muchos de los demás, por las implicaciones que conlleva y toda vez que afecta a derechos y a deberes. Siempre intenté hacerlo lo mejor que pude, asumiéndolo como un servicio a los demás, a los cuales me debo, pero eso no implica que todas mis intervenciones tengan que gustar a todo el mundo, teniendo en cuenta que siempre hay quien sale perjudicado, unos más legítimamente que otros. Por eso, si a alguien no le gusta como hago las cosas, puede recurrir a la Administración a la que pertenezco para quejarse o denunciar lo que puedan considerar un exceso o una irregularidad, o bien ante los tribunales de justicia. Por supuesto que se pueden dirigir a mí directamente, como muchos hacen, siempre y cuando esté en mi puesto de trabajo o en el ejercicio de mis funciones. Acepto cualquier reproche o recriminación y de buen grado intentaré aclarar cualquier malentendido al respecto. Eso sí, pertenezco a una institución y respondo de mis actos y de los de aquellos que trabajan bajo mi responsabilidad, no de todo el colectivo como bien pueden entender. Pero uno tiene familia y amigos, como casi todo el mundo, y cuando me encuentro con ellos, en la intimidad de mi casa, en mis ratos de ocio, en cualquier lugar público, nadie tiene derecho a hacerme partícipe extemporáneamente de su descontento con el colectivo, con la institución o con mis actos laborales porque eso, por mucho que a alguno pudiera parecerle, no va en el sueldo ni nunca lo fue. Ni ahora, ni cuando cobraba un poco más por trabajar en una zona de especial conflictividad. Mi vida es mía, estimados amigos y enemigos, no del Estado para el que trabajo, y los gajes del oficio deben quedar para cuando desempeño el oficio. Y el oficio, a veces, he tenido que desempeñarlo en mis ratos de ocio para auxiliar a alguien o evitar algún delito en una situación de urgencia, hasta ahí pueden llegar mis obligaciones, más allá no. No todo va en el sueldo, estimado ciudadano y contribuyente. Cuando estoy con los míos no tengo el negociado abierto así que diríjanse a otra ventanilla porque en ésta, en vez de la respuesta de un disciplinado funcionario, pueden encontrarse el cabreo morrocotudo de un padre, una pareja, un amigo, vamos, de un ciudadano de a pié al fin y al cabo.

VALKIRIA

Me llega esta imagen. Tres mujeres, nórdicas y sonrientes, como solo sonríen las nórdicas en una playa balear, extensión soleada de las costas germánicas.
Un inocente recuerdo vacacional de juventud, época de inocentes insolencias.
Desnudez rotunda de diosas wagnerianas.
Qué habrá sido de estas tres jóvenes una vez transcurrido el tiempo.
Centrémonos en la de la izquierda. Pelo corto, ligeramente descuidado con cierto aire varonil. Pero no en el sentido sexual sino en el de autoridad. Sonrisa pícara pero inteligente.
Ligero encorvamiento de espalda quizá preparándose para soportar el peso de las responsabilidades.
Poderosos muslos, columnas dóricas sobre las que sostener, no un planeta como Atlas, pero quizá sí un continente.
Desnudez mitológica bajo los acordes de Wagner tomando posesión de playas mediterráneas.
Miren la foto. Tres ángeles. Pero el de la izquierda es el único con cualidades para portar la espada flamígena con la que expulsar a los indolentes del paraíso.
Un ángel llamado Ángela.

MONÓLOGO BAJO LA LLUVIA

De donde yo vengo no sale el sol en verano, cae a plomo sobre los lomos y el aire se mastica por lo que hay que tragarlo con gazpacho. En invierno, el frío, no deja cobijarte pues sále de los tuétanos de los huesos, de dentro hacia fuera.
Pero la primavera, qué primavera.
La luz es insolente y los azules son originales, sin filtro.
Donde yo estoy se creó el verde, el verde denso y  arrogante coronando picos y lomas. Las rocas son amenaza eterna. Pero el paraíso sólo se mantiene a base de lágrimas del cielo. Y aquí el llanto es de velatorio constante. El cielo es llorón de ofender. Y para uno que se crió a sol batiente, pues la necedad de las humedades hace que tenga una perenne capa de musgo en la chepa.
El verde reinante tiene como valido al gris, que gobierna con mano dura los ánimos y los humores, sobre todo para el foráneo.
Y escribo estas divagaciones cromáticas y climatológicas pues se acercan festivos, de fervores a granel al gusto del consumidor y de poco dispendio pues ya nos inocularon complejo de chipriotas.
Estos días no podré hacer la visita terapéutica a la tierra de la jara y el corcho abrigando encinas. Las aceitunas "machás" tendrán que prescindir de mis halagos pues me quedo aquí, bajo esta nube adoptada, procesionando mi osamenta por las aceras en busca de terrazas y voladizos que palien los orbayos. Dejando aparte a mi odontólogo que hurga laborioso en mi prehístórica caverna bucal de restauración más que obligada.
Pero la vida es lo que tiene, vivir, bajo el riego o en secano, transitando los días en espera de revisitas para recuperar asignaturas de experiencias añejas.
Ahí les queda eso y disculpen el chaparrón de desvaríos.

NOTA DE PRENSA DE LA CEP

Vivimos en el país de las maravillas, sobre todo para todo tipo de chorizos, con corbata o sin ella. Les dejo la nota de prensa emitida por la Confederación Española de Policía al respecto.-

Las bandas de butroneros arrasan en media España mientras el trabajo policial choca contra la impunidad de la libertad decretada por los órganos judiciales

  1.  Este esfuerzo conjunto, sin embargo, se da de bruces contra la apabullante suma de antecedentes policiales de los doce ciudadanos españoles detenidos, que supera con creces el centenar. Sólo una de estas personas había sido detenida en 27 ocasiones.
  1.  La puesta en libertad de este tipo de delincuentes es la antesala de nuevos delitos, de nuevos dramas para pequeños y medianos comerciantes de toda España, que sufren las embestidas de estos grupos.

Madrid, 25 de Marzo de 2013.- La Confederación Española de Policía (), sindicato que representa los intereses profesionales de más 26.000 funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, quiere denunciar la escandalosa impunidad de la que disfrutan bandas de auténticos especialistas en el robo de todo tipo de comercios, que arrasan los negocios de cientos de ciudadanos por media España y frente a las que la Policía realiza un magnífico trabajo que acaba chocando siempre con las decisiones judiciales de puesta en libertad de los integrantes de estas peligrosas células delictivas. Hoy hemos conocido los resultados de dos importantes operaciones, consecuencia de la labor de investigación de cientos de policías. En la primera de ellas, que ha permitido esclarecer 39 robos con fuerza en joyerías, naves industriales y concesionarios de vehículos, 9 de ellos perpetrados por el procedimiento del "butrón", hasta nueve plantillas diferentes de la Policía (Madrid, Barcelona, Salamanca, Málaga, Zaragoza, Logroño, Valencia y Santander), coordinados por la Udev y la Udyco de la Comisaría General de Policía Judicial, se han dejado miles de horas de trabajo en los cinco meses de investigación. Este esfuerzo conjunto, sin embargo, se da de bruces contra la apabullante suma de antecedentes policiales de los doce ciudadanos españoles detenidos, que supera con creces el centenar. Sólo una de estas personas había sido detenida en 27 ocasiones.

Entre éstos hay auténticos "clásicos" del robo, como un especialista en abrir cajas fuertes, que acumula esos 27 arrestos, casi todos por hechos similares. Sin embargo, tanto él como sus socios disfrutan de una libertad que les permite preparar nuevos "golpes" mientras la Policía ni siquiera ha tenido tiempo de comunicar su detención a los diferentes juzgados de España que tramitan diligencias por los delitos que se les imputan. La puesta en libertad de este tipo de delincuentes es la antesala de nuevos delitos, de nuevos dramas para pequeños y medianos comerciantes de toda España, que sufren las embestidas de estos grupos.

En el colmo del desprecio a la legalidad, se da la circunstancia de que alguno de los detenidos llegaba a ofrecer sus servicios para anular alarmas o abrir cajas fuertes, en una surte de comercio de habilidades criminales que sólo obedece a esa impunidad que tanto daño hace al trabajo de la Policía.

El grupo al que se imputa la comisión de 39 robos, además, había dado un peligroso salto cualitativo, ampliando su actividad criminal a la entrada en viviendas habituales en las que hubiese caja fuerte o al asalto de representantes de joyería. La consecuencia más evidente de esta actividad es el auténtico arsenal de objetos sustraídos, hallado en los 11 registros practicados en Madrid y Seseña.

Por todo ello, los policías queremos denunciar públicamente que el esfuerzo y trabajo que requiere una operación de estas dimensiones se enfrenta, por desgracia y para la frustración de los agentes, a cierta laxitud judicial a la hora de decretar medidas cautelares sobre los detenidos, que quedan en libertad de forma inmediata y pueden cometer nuevos delitos a las pocas horas de haber sido detenidos. Individuos con decenas de arrestos por hechos graves tienen la certeza de que pueden reincidir en sus delitos sin mayor problema. Es hora, por tanto, de hacer un llamamiento a la Fiscalía General del Estado, al Consejo General del Poder Judicial y al Ministerio de Justicia, para evitar que la sociedad española tenga que seguir padeciendo la actividad delictiva sistemática e impune de determinados grupos criminales.

www.cepolicia.com

YO, QUE SOLO SOY...

Yo, que solo soy un viejo infante; de infantería, que no de abolengo; que juré lealtad al Rey y a los fueros del pueblo, siempre intenté poner por encima del primero a los segundos, pues no en vano son los que pagan mi humilde soldada.
Yo, rozado por los zarpazos del fanatismo en tierras norteñas, abrasado por el asfalto de Madrid en revolcones con malandrines de toda raza y catadura, ahora, mayor ya y más sereno, dedico mis afanes a ser sabueso y persigo maleantes, pero sin carreras entre callejuelas, sino con lupas y alquimias.
Y pienso que debo hacerlo a pesar de lo ingrato, pues me debo a la plebe que sufre los desmanes.
Más quisiera yo que estar en otros estamentos de más enjundia dedicado a destapar la inmundicia de las cortes, los concilios y concejos.
Mas gente hay a tal fin más preparada que, sin lugar alguno a la duda, se deja la vida y el tiempo en el empeño, consiguiendo abrir los frascos de las esencias más pútridas, a pesar de zancadillas, trabas, celadas y bastardas recomendaciones.
Yo me vine al pueblo, a lo diario y lo común de andar por casa.
Pero veo que se extiende el estiércol desde los palacios a las ventanillas burocráticas.
Qué decir de las azules sangres que heredan las Jefaturas del Estado y de los bochornosos espectáculos con los que nos regalan.
Qué decir de los gobiernos, lacayos de la germánica usurera, hostigando a los humildes mientras distraen dineros en sobre sin lacre.
Qué decir de los burgueses industriales y los usureros insaciables que construyeron el método de la ruina del peatón, a base de comprar voluntades en los parlamentos y consistorios.
Qué decir de aquel defensor del obrero que sustrajo a espuertas los subsidios con los que quitar el hambre al desahuciado por los caciques.
Qué decir de los cronistas, clientelados a la corriente del poder que más infunda, derramando falacias convenientes a los intereses del amo.
Mientras tanto nos mordemos entre facciones y sectas, que somos tierra de cofradías, y no alinearse pasa gran factura pues la razón libre es fácil presa de inquisidores. La quijada en la mano, presta al golpe al hermano, antes que suspender grave cuchilla en plaza pública como a bien tuvieron los gabachos vecinos.
Nada cambió desde los tiempos antiguos pues somos nación de bellaquería. 

UN PAPA ES UN PAPA

Un Papa es un Papa, un cura con galones, vamos, y eso no lo va a cambiar nadie. Quien pretenda que un Papa participe en la cabalgata del orgullo gay, por ejemplo, va listo. No entiendo por qué ese afán de dar vueltas a las cosas que no van con uno.
Yo no pertenezco a la secta en la que supuestamente manda el tal Paco, el representante de Maradona en la Tierra, perdón, de Dios. Y que sea argentino, conservador, tolerante con dictaduras, etc., no me preocupa. Lo mismo que un imán diga que hay que acabar con el demonio occidental o que un rabino ortodoxo suelte cualquier otra burrada en nombre de Jehová.
Lo que me preocupa es la importancia política que mundialmente se sigue dando a las religiones cuando éstas debieran quedar para casa, para la intimidad de cada cual si sigue en el error de creer en seres supremos y todas esas zarandajas que no han hecho más que darnos disgustos.
Bueno, eso también me preocupa, que se siga creyendo mayoritariamente en todo tipo de mitos y leyendas, esoterismos, y que se pueda manipular tan alegremente a la inculta población.
Pero qué le vamos a hacer, Belén Esteban sigue arrasando en audiencia junto a los patéticos guiones de las criaturas de Jose Luis Moreno en sus distintas comunidades vecinales.
Eso sí, el que quiera, que vaya con Dios, pero que no joda al prójimo.
Pero esa es otra historia.

Mi comunidad de vecinos

Mi comunidad de vecinos, no ya por mayoría sino por unanimidad, ha decidido en junta extraordinaria que se desvincula del municipio.
Este inmueble y sus ocupantes, a través de la presente declaración, se constituyen en una entidad jurídica independiente y emplazan al Ayuntamiento a establecer un proceso de diálogo desde los principios democráticos del respeto a nuestro inalienable derecho a decidir.
A partir de esta fecha no se asumirá el IBI ni otras tasas municipales, salvo la del suministro de agua, por incapacidad de autogestionarlo.
La recogida de basuras no será un problema, que si cubos que si contenedores, pues serán los vecinos los que por turno se harán cargo de la recogida.
Si cualquiera de las administraciones considera la posibilidad de ejercer acciones legales con este nuevo escenario de soberanía democrática, lo interpretaremos como un acto de miopía democrática y una cerrazón autoritaria ante una expresión de voluntad popular.

EL NUEVO FASCISMO

El nuevo fascismo se disfraza de apolítico, de independiente. La culpa de que este ácido caldo de cultivo se extienda como la pólvora la tienen las organizaciones representativas, tanto políticas como sindicales y empresariales, que, o bien acogen en su seno todo tipo de corruptelas institucionalizadas, o bien miran para otro lado, o bien no transmiten la limpieza que la ciudadanía y la situación del país demandan.
El nuevo fascismo no canta el "Cara al Sol" ni anda por las calles apaleando rojos. Son más sutiles, infiltrándose en el desencanto, propagan todo tipo de falacias para acrecentar las miserias reales, que no son pocas.
Están en la derecha, como no, pero ejercen de independientes viendo la innegable ruína a la que nos lleva el liberalismo. Están en la izquierda apuntados a todos los carros y exacerbando la desafección a las instituciones. y no les importa mezclarse entre rojos, anarquistas o gente cabreada a la que no le queda otra que agarrarse a un clavo ardiendo.
En ese nuevo fascismo no es raro el solidarizarse con los desahuciados y demás desfavorecidos, pero no se pierde la oportunidad de cargar las tintas contra colectivos críticos como, por ejemplo, los intervinientes en los Goya, utilizando la simpleza de que son rojos con dinero, como si el ser de izquierdas implicara voto de pobreza como si fueras franciscano.
Y no digo que la crítica no sea legítima, lo que huele mal es la intencionalidad final que se transluce.
Si bien critican al gobierno de derechas, no tienen ustedes más que seguirles un poco para ver dónde suelen cargar las tintas. En el reloj del sindicalista, en la pasta de la Verdú o el Bardem, etc., etc.
Sé que alguien pensará, alguien que siga mis publicaciones y mis intervenciones en las redes sociales, que yo suelo practicar el mismo método, dando caña a diestra y a siniestra, y tendrá razón, pero lo que varía es la intención final. Yo siempre he sido independiente, de izquierdas pero independiente, y me duele más la izquierda que padecemos que lo que es la derecha,  pues la derecha es lo que es, derecha, mientras en la izquierda hay mucho desorientado que lo mismo podría estar en la CNT que en Falange Española de las JONS, simplemente fue llevado a esa opción por el contexto y las compañías.
Pero mi intención nunca ha sido acabar con la política ni despojarles del sueldo a todos, más bien al contrario, siempre defendí que el político tenía que estar mejor pagado que el resto por lo que supone representar a los ciudadanos, eso sí, representarlos sin timarles con el programa electoral y ejerciendo el servicio al pueblo desde la más estricta honestidad y ejemplaridad.
Y son tiempos en los que cualquier fascismo prospera, miren por ejemplo hacia Grecia, pero aquí estamos aprendiendo a ser más sutiles y se disfraza de justa indignación la defensa de ciertos intereses bastardos, viendo la oportunidad de que fructifique el sueño autoritario que siempre se tuvo dentro.
Piensen en esto cuando naveguen por el Facebook o el Twitter y comparten algunos cartelitos graciosos. Miren quién lo comparte y qué finalidad última pueden tener. No digo que no compartan mensajes con los que están de acuerdo, simplemente les invito a hacer esa reflexión. 

BLOGUEANDO UN TWITT

Suele ser al revés, se twittean posts del blog, pero hoy, que estoy especialmente vago, lo voy a hacer a la inversa.